22 de Noviembre 2025
Bien apretujados en nuestros asientos pero con un vuelo muy sereno llegamos con absoluta puntualidad a Montevideo y con poca demora tomamos un ómnibus de COT a Piriápolis. Congo y Lena se ofrecieron para llevarnos de la parada 10 hasta la casa de Alicia y nos sorprendieron con un nuevo auto chino muy lindo y totalmente eléctrico. La casa se encontraba en buenas condiciones y como no teníamos provisiones fuimos con el auto a comer al restaurante 8 Nudos sobre la rambla y cerca del puerto. Muy buena comida como siempre. Hicimos una breve caminata por el puerto aprovechando la linda tarde y luego fuimos al supermercado El Depósito para aprovisionarnos. La puesta de sol fue muy linda aunque la vimos desde la casa mientras terminábamos de vaciar valijas y ordenar.
A la mañana del domingo pasó una camioneta y paró frente a la casa porque el conductor buscaba a una persona que trabajaba en Antel. Como había varias en la cuadra que lo hacían no fuimos de mucha ayuda, pero al pasar comentó el conductor que se estaba incendiando uno de los contenedores de basura en la calle siguiente a la nuestra. Fuí a ver y efectivamente salía mucho humo por lo que llamé a los bomberos y después de varios intercambios explicativos lograron dar con la ubicación y apagar el incendio antes de que hubieran llamas. A la tarde hicimos el primer asado de la temporada y luego la caminata de playa a la puesta del sol.
Lunes 24. Cada vez que iniciábamos la temporada hacíamos el recambio del kit de filtrado de agua y el lunes fuimos al centro a comprarlo aprovechando también para completar la compra de vituallas. A la tarde sacamos las bicicletas para bajar a la costa y hacer la caminata habitual. Otra cosa a la que estábamos habituados era la gran cantidad de telas de araña en el exterior de la casa. No así adentro pues Nicolás se ocupaba de fumigar. El martes comencé con la laboriosa tarea de quitar las telas de araña, lo que iba a requerir varios días de trabajo. Por diversas tareas de mantenimiento tuvimos algunos cortes de agua, pero gracias a la cantidad de bidones de reserva que teníamos en el galpón no nos causó inconvenientes.
Yo había decidido hacer una escapada a Buenos Aires a ver a la prole y compré pasajes para el 5 de diciembre con Colonia Express. Continuando con la tradición hicimos los cláscos ñoquis del 29, invitando a Lena y Congo a comer con nosotros. El domingo salimos de paseo al parque Lussich de Maldonado, donde comenzamos con una merienda en la cafetería La Checa antes de hacer la larga caminata hasta el mirador Aconcagua, obviamente sin ninguna relación con el famoso cerro. Era en memoria del naufragio del vapor Aconcagua cerca de Punta Ballena sucedido en 1908.
Lunes 1 de diciembre. Cumpliendo con mi promesa de continuar haciendo gimnasia, fuí a anotarme al gimnasio del club de futbol y camping de Piriápolis, ubicado frente a la terminal de ómnibus. Congo iba a ese gimnasio y me lo había recomendado. También aproveché para compra el pasaje de ómnibus a Motevideo del viernes siguiente, además de hacer algunas compras en El Depósito. Alcanzamos a hacer una caminata de playa antes de que se desatara una tarmenta en la comarca. Al día siguiente tuve mi primer sesión de gimnasia bajo la guia de Marcelo como entrenador. En casa pusimos en marcha el lavarropas, que comenzó a dar fuertes golpes al cetrifugar, sin que mi inspección pudiera descubrir ninguna falla. Como el aparato ya nos estaba dando problemas para arrancar y se estaba oxidando decidimos reemplazarlo y ese mismo día fuimos a Maldonado a una tienda de electrodomésticos con una amplia gama de productos brasileros marca James y elegimos un lavarropas que sería entregado el miércoles de la siguiente semana. Dada la hora, antes de regresar al pago fuimos al restaurante Florida 888 del centro de Maldonado a comer. Con las telarañas ya practicamente eliminadas, por el momento, encaré la poda de plantas del jardín, muchas de las cuales ya nos estaban invadiendo demasiado. Teníamos días de mucho sol y calor, asi que no podíamos dejar de bajar a la costa cada tarde. El pico fue el jueves con 32 grados, día en fui también al gimnasio donde solo disponían de ventiladores. A la noche dejé preparado mi equipaje para iniciar al día siguiente mi escapada a Buenos Aires.