23 de Diciembre 2025
Repitiendo el horario y cronograma de cruce de la vez anterior, tomamos el ómnibus a Montevideo, el ómnibus de Colonia Express a Colonia y el ferry a la Boca donde nos esperaba Agustín. Durante el viaje me llegaron dos noticias negativas, la primera fue de Andrea que me informó del agravamiento de la enfermedad del corazón de Cacho y la segunda de Agustín contando que esa tarde se había accidentado Checho mientras hacian un transporte, aunque por causas ajenas, y estaba en observación en el hospital. A la llegada fuimos caminando con Agustín hasta el estacionamiento donde tenía los camiones y con el blanco nos llevó a nuestro alojamiento en José Marmol. Tampoco tenía él noticias muy alentadoras sobre su relación con Coti, que presentaba todas las señas de estar llegando a su fin.
Nuestra vivienda era un departamento muy ámplio en un primer piso con una escalera exterior y después de instalarnos fuimos hasta un spuermercado chino cercano para aprovisionarnos. Al rato volvió Agustín con Josefina, vino Coti con su auto y también Karin en un taxi, con lo que se armó una linda reunión con pizzas y cerveza en la casa.
Así llegamos al 24 de diciembre, con todos de acuerdo en celebrarlo a la noche en casa de Coti. La previa sería una picada en casa de Karin pues las niñas iban a ser recogidas por su padre a la tarde. Era un día muy lindo y también muy caluroso llegando la temperatura rapidamente a los 33 grados. Como José Marmol no distaba más de 2 kilómetros de Adrogué decidimos ir caminando a tomar el tren allí pero ante el calor sofocante cuandollegamos a la estación decidimos cambiar tren por taxi que nos dejó en casa de Karin. Linda, la peluquera amiga de Karin apareció también lo mismo que Agustín con Josefina y Camilo. Antes de que viniera Mariano se abrieron los paquetes para Ines y Laia y hasta yo recibí una botella de vino. Linda aceptó quedarse para la cena y en su auto nos trtasladamos hasta la casa de Coti para continuar la celebración ya que Agustín pensaba asar unas patas de pollo. En el interín se produjo un corte de luz en la zona y el asador amenazó con cancelar el asado pero finalmente volvió en forma intermitente la electricidad y prendió el fuego. A medianoche hubo una buena cantidad de estruendo en el barrio, más ruido que luces, y Coti se ofreció a llevarnos de regreso a nuestro alojamiento. Abrimos sin problemas la puerta de la verja de entrada pero quedó trabado el pestillo por lo que no la pude cerrar y quedó apoyada solamente, de lo cual informamos al dueño por Whatsapp.
El día de navidad hicimos nuevamente la caminata hasta la estación de Adrogué con parada en la heladería Lucciano, y dada la escasa frecuencia de los trenes volvimos a tomar un taxi, esta vez hasta la casa de Coti. Nosotros habíamos llevado pesto desde el Uruguay y se hizo una pasta para el almuerzo del que también participó Karin con las niñas. A la tarde llegaron desde Alberti Gabriel y Valeria con mis nietas y Helena, y se quedaron para la cena, con lo cual pude reencontrarme esta vez también con mis tres hijos. Agustín se ofreció a llevarnos a nuestro alojamiento con el auto de Coti y Gabriel prometió pasar a buscarnos al día siguiente por la mañana.
Con nuestro euipaje listo y la casa arreglada partimos a media mañana con Gabriel hacia la terminal de Colonia Express para regresar al Uruguay, y antes de la puesta del sol llegamos sin inconvenientes a la casa. No contábamos con nada para organizar una comida rápida por lo que fuimos hasta el centro y cenamos en el restaurante Yo-Yo, que nos habían recomendado pero no nos dejó muy conformes.