31 de Mayo 2026
Al regreso de Grecia estábamos escasos de provisiones y al descubrir que Viktoria tenía las dos llaves del auto pasé por su casa a buscar una para salir de compras. Más tarde vinieron Magela con los niños además de Viktoria y Vida. No faltó dar una vuelta a pie por el parque.
Lunes 1 de junio. Retorné a mi rutina de gimnasia por la mañana y por la tarde llevé a nuestro amigo Lucho a Lund donde tenía una cita con su médico. Él se estaba recuperando aún de su descompensación y nos habíamos ofrecido a ayudarlo con el traslado. Al regreso almorzó con nosotros y después de llevarlo a su departamento continué hasta la nueva casa de Johanna, a la que estaban recién mudados. Con Johanna recorrimos la enorme casa y el jardín. Al día siguiente pasé a buscar a Vida a la guardería y estuvimos un rato en la placita contigua hasta que apareció Viktoria. Con ellas entramos al supermercado del shopping cercano a hacer compras.
El 3 de junio cumplió Valeria sus 48 años de vida. Nosotros fuimos a Ikea pues habíamos descubierto que la puerta del mueble sobre las hornallas se estaba descascarando, seguramente a causa del vapor de la cocina y a pesar del extractor. Desmonté esa puerta y la llevamos a la oficina de reclamos pues se suponía que tenía 25 años de garantía, y nos dieron una puerta nueva. Además hicimos la demorada compra de una mesa ratona para el living dado el grado de deterioro que tenía la existente, además de las inevitables compras de chucherías varias. También compramos cortinas de enrollar para el balcón. El armado de la mesa ratona nueva y la colocación de la puerta en la cocina quedaron para el día siguiente. También desarmé la mesa ratona vieja para llevarla con el auto al centro de reciclado el día viernes. Me sentía un poco resfriado no obstante lo cual llevamos el mueble y después hice mi sesión de gimnasia. Viktoria me avisó que había comprado las entradas para ir al zoológico de Höör el día jueves 11.
El 6 de junio se celebraba el día nacional sueco (era también el día del cumpleaños de la madre de las chicas) y lo celebramos con un asado. Habíamos invitado a Hilian e Isabel y con una linda tarde de sol copamos la parrilla del jardín del consorcio haciendo luego una larga sobremesa en nuestro balcón. La limpieza de la parrilla la dejé para el día siguiente antes de ir a ver un partido en el que jugaba Elisa. Al anochecer nos juntamos con Mayari y Alan para cenar en un restaurante con comida oriental. Era una forma atrasada de celebrar el cumpleaños de Mayari.
Lunes 8. Además de la gimnasia del día comencé con el montaje de las cortinas de enrollar del balcón, y al atardecer hicimos la caminata por el parque. Las cuatro cortinas del balcón quedaron colocadas al día siguiente. También cambié una madera del sofá cama que se había quebrado hacía tiempo cuando tuvimos a la última inquilina del departamento. Mientras Alicia se encontraba con sus nietos fuí un rato a ver a Johanna a su nueva casa donde estaban en pleno proceso de comprar muebles y desempacar cajas. Laia cumplía años el día 10 y nos comunicamos antes de que comenzara la reunión organizada por Karin en el jardín de su casa. Viktoria me había propuesto que fuera a su patio para compartir una merienda, y al rato llegaron Johanna y mis nietas también.
El 11 de junio se presentó amenazante pero finalmente nos acompañó el buen tiempo. Al parque zoológico de Höör íbamos a ir Viktoria con Vida, Alicia y yo, pero Alicia amaneció mal y decidió quedarse. Habíamos armado un picnic llevando salchichas y a la hora de almorzar encontramos una parrilla prendida en el parque. Pasamos horas recorriendo el amplio predio para alegría de Vida que se entretuvo mucho. Como cerraban bastante temprano nos dió tiempo para parar al regreso en un mercado de pulgas del campo donde Viktoria hizo algunas compras. Ese día comenzaba también el evento del año, o sea el campeonato mundial de fútbol.
El viernes 12 finalizaban las clases en Malmö y a las ocho y media de la mañana estuve presente en la nueva escuela de Ellen y Sigrid, a una cuadra de su casa, para participar de la ceremonia. Hacia el final apareció Viktoria con Vida y como ella tenía turno con el médico nos quedamos con Vida en casa hasta que ella pasó a buscarla para ir en nuestro auto a Lund a ver a Cornelia y a su segundo bebé Gastón. Nosotros nos juntamos en el restaurante oriental Lu de Davidhall para almorzar con Magela, Leo y los niños que también celebraban el fin del año lectivo. Al anochecer fuimos a juntarnos con parte de la barra latina en el restaurante y pizzeria Special. Afortunadamente llevamos el auto pues a la noche comenzó una fuerte lluvia. Johanna había comprado una mesa grande en un establecimiento de campo y me pidió ayuda para ir a buscarla el sábado por la mañana. Qvesarum se llamaba el lugar y antes de retirar la mesa recorrimos el negocio, que tenía una amplia oferta de artículos para el hogar muy atractiva, y muy cara. El auto de Johanna era gigantesco y no hubo problemas en cargar la mesa en su embalaje. Llegué de regreso a tiempo para ir a ver un partido de fútbol de Nicolás en la cancha cercana y a su finalización armamos una sesión de panchos en casa junto con Magela. Hicimos una nueva visita a Ikea el domingo donde aprovechamos para almorzar antes de dar una vuelta por la cabaña de Magela donde Leo estaba en pleno proceso de instalar un jacuzzi en el jardín. Ese fin de semana comenzaban también los eventos gratuitos de verano y nosotros fuimos al atardecer al anfiteatro del parque donde actuaba la orquesta sinfónica de Malmö. El público llenó las gradas por completo.
Lunes 15. Entre la lavandería y la gimnasia se fue la mañana. A la tarde nos había invitado Lucho a comer en su casa al estar ya mejorando mucho de sus dolencias y disfrutamos de un excelente guiso de pollo. Algunos horarios de los partidos de fútbol eran endemoniados para nosotros pero no nos quisimos perder el primer partido de Uruguay, que comenzaba a medianoche, y aceptamos la invitación de Hilian e Isabel de verlo en su casa. Habían preparado una abundante picada y el living estaba lleno de banderas, banderolas y bufandas alusivas al Uruguay. Ese partido lo empató 1 -1 con Arabia Saudita y no pronosticaba una buena actuación de Uruguay en el mundial. Habíamos llevado el auto para no regresar en bicicleta en mitad de la noche. No dormimos muchas horas pues a la siete de la mañana tenía hora Alicia con el dentista, pero luego nos acostamos nuevamente hasta el mediodía. A la tarde fuimos a casa de Johanna a merendar y a la noche vimos como Francia le ganaba a Senegal por 3 - 1. Lucho tenía una nueva cita médica en Lund el jueves y otra vez lo llevé para allá con el auto. Así llegamos al viernes 19, víspera de Midsommar, y esta vez lo celebramos en la playa de Svarte, sobre el mar Báltico. Fuimos en dos autos, nosotros llevando a Viktoria y Ana María llevando a Helena y Carlos, los consuegros de Alicia. Provisiones no nos faltaban pues como siempre parecía que cada uno llevaba para todos. Con una linda tarde soleada nos instalamos con mantas en el predio de la celebración y desplegamos nuestras viandas. Hubo música y baile alrededor del tradicional palo adornado con flores, y Viktoria se dió incluso un baño en las heladas aguas. Para el regreso decidimos tomar el pintoresco camino de la costa sur pasando por Trelleborg.
Johanna y la familia partían para Torekov el domingo y siendo un día muy lindo nosotros decidimos ir a Sofiero, al norte de Helsingborg a pasear por el grandioso parque. A medianoche repetimos la reunión en casa de Hilian e Isabel a medianoche para ver cómo la selección uruguaya empataba con Cabo Verde 2 - 2.
Lunes 22. Siguiendo con la fiebre del fútbol, ese día vimos el partido de Argentina. Viktoria vino también con Vida y miró el primer tiempo con nosotros. Luego se fue pues era ya tarde para Vida y terminó mirando como Argentina vencía a Austria 2 - 0 en su departamento. Al día siguiente pasé a buscar a Vida por última vez en su guardería ya que comenzaba el pre-escolar y la traje a casa para jugar en el jardín hasta que vino Viktoria a buscarla.
Estando los nietos de Alicia de vacaciones propusimos llevarlos el miércoles a la playa, y fuimos hasta Falsterbo llevando viandas y bebidas. La tremenda ola de calor que azotaba a Europa solo llegó a tangentear a Escandinavia donde la temperatura trepó hasta rondar los treinta grados. Con buen sol y a pesar de que la temperatura del mar era bastante baja se bañaron tanto Alicia como los niños. Quisimos repetir la experiencia al día siguiente pero como los niños prefirieron quedarse en su casa fuimos nosotros a la playa de Klagshamn y luego a otra más al sur en las cercanías de Trelleborg donde Alicia se metió al agua. Todavía alcancé a ayudar a Viktoria a montar unas estanterías en su departamento y ya tarde por la noche vimos el partido de fútbol de Suecia con Japón que terminó 1 - 1. El viernes fuí a la peluquería ya que estaba necesitando un urgente corte de cabello y aproveché también para hacerme de una orden de compra en una tienda del centro como regalo para Viktoria en su cumpleaños. Con cierto esfuerzo nos levantamos el sábado a las dos de la mañana para ver el partido entre Uruguay y España que significó la eliminación del Uruguay al perder 1 a 0. Ese mismo día fuí por la tarde a la playa de Malmö a encontrarme con Viktoria y Vida, y más tarde escuchamos un excelente recital de jazz en el anfiteatro del parque. Redondeamos luego la semana con una nueva ida a la playa de Klagshamn el domingo, día en que se produjo el pico de calor.
Lunes 29. Día en que mi prima Eleonor cumplía sus 74 años. A un día de mi cumpleaños fuimos a hacernos de provisiones para el festejo, previsto para reunir a la familia a media tarde en el jardín frente al departamento. Hice gimnasia también y rematamos el día viendo a la noche cómo Brasil le ganaba el partido a Japón.
Llegué así al 30 de junio y a los 79 años. Alicia me obsequió al despertar con un par de mocasines y una orden de compra para renovar mi guardarropas, ambos muy necesarios. Habíamos invitado a la familia para reunirnos las cuatro y media de la tarde, pero media hora antes pasó Matías para saludar. Luego vinieron Viktoria, Johanna, Magela con Leo y los niños, Mayari y Alan. El tiempo nos acompañó pues pudimos poner mesas en el jardín y compartimos una abundante picada, dos tartas de queso y una torta de frutillas que preparó Alicia. A la hora del espumante abrí los paquetes que revelaron un casco para la bicicleta, un libro, una rejilla para hacer pescado a la parrilla y más espumante. Para facilitar las cosas habíamos decidido reunir el domingo siguiente a la barra latina para un segundo festejo.
Como Magela y Leo viajaban a Estocolmo para ir al concierto de Bad Bunny, dejaron a sus hijos a nuestro cuidado, y como Carlos y Mariche habían invitado a festejar el 9 de Julio en su cabaña fuimos con ellos temprano por la tarde para allá con el auto. Carlos preparó un excelente asado y no faltaron las tortas y tartas para el postre. Fue una linda reunión, como siempre muy bulliciosa y amena con una fantástica tarde de sol. A la noche miramos como se imponía Francia ante Marruecos, pasando a los cuartos de final. Seguía el buen tiempo y al día siguiente llevamos a los niños a la playa de Malmö. Más tarde pasé por el departamento de Viktoria para ayudarle a colgar otro estante nuevo recientemente comprado. Isabel había decidido venir a Malmö en auto con sus dos hijas, un viaje que le llevaría tres días y Viktoria estaba preparando su departamento para recibirlas ese mismo día. Esa noche se impuso España ante Bélgica, pasando también a los cuartos de final.
Seguíamos teniendo a los nietos de Alicia en casa y el sábado tenía planeado Alicia llevarlos a un patio de juegos mientras yo me acercaba a la playa en bicicleta para encontrarme con Viktoria y Vida además de Isabel y sus hijas. Más tarde saqué el auto para ir a buscar a Alicia y los niños, con los que luego fuimos a cenar a un restaurante tailandés del centro. Los padres de ellos seguían en Estocolmo porque además de asistir al multitudinario concierto de Bad Bunny iban a pasar unos días en la capital y estaba previsto que se reunieran allá con ellos. El abuelo paterno los iba a llevar en tren al día siguiente pero a último momento tuvo un ataque de ciática que lo dejó muy averiado y hubo cambio de planes. Alicia tomó la posta para partir hoy el domingo por la mañana con ellos.